La muerte, una gran realidad…
La muerte no existe, solo la transformación…
La muerte es una transición…
Miras con pánico a la tumba, como si allí todo acabara…
No temas, observa la única certeza, es el cambio…
Nada permanece igual…
Debemos estar conscientes de nuestro limitado tiempo
en este plano…
Solo así viviremos de una manera intensa y profunda,
celebrando…
La evolución requiere de la mutación de las formas…
Nadie llora por la semilla cuando se transforma en
árbol…
Nadie se estremece cuando del gusano resurge la
mariposa…
¿Acaso una madre se apena porque su hijo ya no está en
el vientre?...
La vida fluye como una interminable sucesión de
misteriosas transformaciones…
Hasta cierto punto, la ciencia y la tecnología nos permiten
ver que es lo que sucede antes de nacer…
Por ahora los recursos son limitados…
Sólo podemos conocer el instante en que el cuerpo
finaliza su ciclo…
De todos modos ¿Cuántas pruebas más necesitamos para
darnos cuenta de que lo que llamamos vida y muerte, no son más que dos caras de
la misma moneda?…
Buscamos certezas, la vida es incertidumbre…
La materia es necesaria para la experiencia en el
mundo de las formas…
Fuera de este entorno, ya no sirve…
Nadie se angustia por abandonar los zapatos a la hora
de ir a dormir. Cumplieron una función…
Lo mismo sucede con nuestro cuerpo, nos permite
movernos en esta dimensión, pero llagado cierto punto habremos de dejarlo…
Por eso creo que la muerte no existe, solo la
transformación…























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