
• ¡Ordena tu amor! Mira a tu interior..., no sea que ames lo que no debes, o no ames lo que debes amar... ¡Ordena tu amor! No sea que ames más lo que debes amar menos o ames menos lo que debes amar más.
• No busques qué dar... Date a ti mismo.
• Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva... ¡Tarde te amé! Tú estabas dentro de mí y yo fuera..., y por fuera te buscaba.
• La medida del amor es el amor sin medida.
• Nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón estará insatisfecho hasta que descanse en ti...
• Con el amor al prójimo el pobre es rico..., sin él el rico es pobre.
• ¡Oh Dios, separarse de ti es caer; volverse a ti levantarse; permanecer en ti estar seguro! ¡Oh Dios, salir de ti es morir; volver a ti revivir; habitar en ti vivir!
• ¿Quieren cantar alabanzas a Dios? Sean ustedes mismos el canto que van a cantar... Ustedes mismos serán su alabanza... Si vives santamente.
• Los hombres salen a hacer turismo para admirar las crestas de los montes, el oleaje de los mares, el copioso curso de los ríos, los movimientos de los astros... Y... sin embargo... pasan de largo de sí mismos.
• No te alabes a ti... sino a Dios en ti... Y no por lo que eres... Sino porque El te hizo. No porque tú puedes algo... Sino porque El puede en ti y por ti.
• Que nadie diga: "¿para qué voy a ir a la iglesia? Mira los que van todos los días... no practican lo que oyen"... Sin embargo hacen algo: oír... Así algún día podrán hacer las dos cosas: oír y practicar... Pero tú..., ¿Cómo vas a llegar a practicar si estás huyendo de escuchar?
• Dios es caridad, y quien permanece en la caridad, permanece en Dios. Ama, pues, al prójimo..., y en él verás a Dios.
• No te atasques en el camino, pues no alcanzarás el fin No te detengas en cosa alguna hasta que llegues al fin... ¿Te uniste a Dios? Terminaste el camino... Llegaste a la patria.
• Conocerse de verdad a uno mismo no es otra cosa que oír de Dios lo que Él piensa de nosotros.
• Cuando amas corres... Tus pies son tu amor... Y, debes tener dos pies para no andar cojo... ¿Cuáles son estos dos pies? Los dos mandamientos del amor: el amor de Dios y el amor del prójimo... ¡Corre con estos dos pies hacia Dios!.
• Si comparas lo que eres con lo que debes ser... verás que lo que te falta..., es mucho más que lo que tienes... Por eso debes ser más humilde por lo que te falta... que orgulloso por lo que tienes.
• Cuando amamos al hermano con amor verdadero..., le amamos con un amor que viene de Dios... Y el que no ama al hermano, no está en el amor... y el que no está en el amor no está en Dios porque Dios es amor.
• Si quieres saber si recibiste el Espíritu... pregunta a tu corazón... si encuentras en él el amor al hermano, estate seguro... porque no puede darse el
amor sin el Espíritu de Dios.
• Señor, dichoso el que te ama a ti, al amigo en ti, y al enemigo por ti... pues... sólo no perderá a ninguno de los que ama el que les ama a todos en Aquel que no puede perderse.
• El hombre justo procura ardientemente que las alabanzas vayan siempre dirigidas no a él... sino a Aquel de quien le viene al hombre todo lo que es digno de alabanza.
• No pretendamos ni uno ni otro haber descubierto la verdad... ¡Busquémosla como algo que nos es igualmente desconocido! Podremos así buscarla con amor y sinceridad... si ninguno de nosotros tiene la osadía o la presunción de creer que ya está en su posesión.
• La verdad no es mía ni tuya... para que pueda ser tuya y mía.
• Aunque a ambos les mueve el deseo de conocer... el curioso anda a la caza de cosas inútiles... mientras que el sabio se preocupa sólo de las necesarias.
El hombre bueno es libre... incluso cuando es esclavo.
El hombre malo es esclavo... incluso cuando es rey... No es esclavo de otros hombres, pero lo es de sus caprichos.
• No busques qué dar... Date a ti mismo.
• Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva... ¡Tarde te amé! Tú estabas dentro de mí y yo fuera..., y por fuera te buscaba.
• La medida del amor es el amor sin medida.
• Nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón estará insatisfecho hasta que descanse en ti...
• Con el amor al prójimo el pobre es rico..., sin él el rico es pobre.
• ¡Oh Dios, separarse de ti es caer; volverse a ti levantarse; permanecer en ti estar seguro! ¡Oh Dios, salir de ti es morir; volver a ti revivir; habitar en ti vivir!
• ¿Quieren cantar alabanzas a Dios? Sean ustedes mismos el canto que van a cantar... Ustedes mismos serán su alabanza... Si vives santamente.
• Los hombres salen a hacer turismo para admirar las crestas de los montes, el oleaje de los mares, el copioso curso de los ríos, los movimientos de los astros... Y... sin embargo... pasan de largo de sí mismos.
• No te alabes a ti... sino a Dios en ti... Y no por lo que eres... Sino porque El te hizo. No porque tú puedes algo... Sino porque El puede en ti y por ti.
• Que nadie diga: "¿para qué voy a ir a la iglesia? Mira los que van todos los días... no practican lo que oyen"... Sin embargo hacen algo: oír... Así algún día podrán hacer las dos cosas: oír y practicar... Pero tú..., ¿Cómo vas a llegar a practicar si estás huyendo de escuchar?
• Dios es caridad, y quien permanece en la caridad, permanece en Dios. Ama, pues, al prójimo..., y en él verás a Dios.
• No te atasques en el camino, pues no alcanzarás el fin No te detengas en cosa alguna hasta que llegues al fin... ¿Te uniste a Dios? Terminaste el camino... Llegaste a la patria.
• Conocerse de verdad a uno mismo no es otra cosa que oír de Dios lo que Él piensa de nosotros.
• Cuando amas corres... Tus pies son tu amor... Y, debes tener dos pies para no andar cojo... ¿Cuáles son estos dos pies? Los dos mandamientos del amor: el amor de Dios y el amor del prójimo... ¡Corre con estos dos pies hacia Dios!.
• Si comparas lo que eres con lo que debes ser... verás que lo que te falta..., es mucho más que lo que tienes... Por eso debes ser más humilde por lo que te falta... que orgulloso por lo que tienes.
• Cuando amamos al hermano con amor verdadero..., le amamos con un amor que viene de Dios... Y el que no ama al hermano, no está en el amor... y el que no está en el amor no está en Dios porque Dios es amor.
• Si quieres saber si recibiste el Espíritu... pregunta a tu corazón... si encuentras en él el amor al hermano, estate seguro... porque no puede darse el
amor sin el Espíritu de Dios.
• Señor, dichoso el que te ama a ti, al amigo en ti, y al enemigo por ti... pues... sólo no perderá a ninguno de los que ama el que les ama a todos en Aquel que no puede perderse.
• El hombre justo procura ardientemente que las alabanzas vayan siempre dirigidas no a él... sino a Aquel de quien le viene al hombre todo lo que es digno de alabanza.
• No pretendamos ni uno ni otro haber descubierto la verdad... ¡Busquémosla como algo que nos es igualmente desconocido! Podremos así buscarla con amor y sinceridad... si ninguno de nosotros tiene la osadía o la presunción de creer que ya está en su posesión.
• La verdad no es mía ni tuya... para que pueda ser tuya y mía.
• Aunque a ambos les mueve el deseo de conocer... el curioso anda a la caza de cosas inútiles... mientras que el sabio se preocupa sólo de las necesarias.
El hombre bueno es libre... incluso cuando es esclavo.
El hombre malo es esclavo... incluso cuando es rey... No es esclavo de otros hombres, pero lo es de sus caprichos.

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